Número 26
Cambio climático, migraciones y plantas

Los ecosistemas naturales están sometidos a una gran presión antrópica (efectos producidos por las actividades humanas en el clima) que favorece la expansión de enfermedades y plagas al modificar la capacidad dispersiva de los organismos. La magnitud de esta crisis de biodiversidad global urge a encontrar marcos de gestión basados en evidencias científicas mediante modelos dinámicos y complejos que ayuden a comprender cómo responden las especies a los cambios ambientales. Vicente Martínez López, investigador postdoctoral en el departamento de Evolución, Ecología y Comportamiento de la Universidad de Liverpool (Reino Unido), advierte que “necesitamos incrementar nuestra capacidad de predicción de forma que podamos desarrollar estrategias que nos permitan amortiguar el impacto de esos cambios”.

 

Por lo tanto, el objetivo de este proyecto es generar una metodología de trabajo que sea fácil de aplicar para predecir la evolución de diferentes procesos relacionados con la dispersión en escenarios variables de cambio global, como, por ejemplo, dispersión de plagas en la agricultura o expansión de enfermedades infecciosas.

 

Para ello, y como modelo de estudio, en el proyecto de Vicente Martínez se utiliza la interacción entre las aves migradoras frugívoras que consumen frutos de las plantas y dispersan sus semillas entre los continentes europeo y africano a través de sus rutas migradoras. Además, se indaga en el estudio de cómo estas rutas de migración afectan a la variabilidad genética de las poblaciones de plantas y “modelaremos las consecuencias para las plantas de los cambios en estas migraciones debido a diferentes impulsores de cambio global (fragmentación de hábitats, caza furtiva, cambio climático, etc.)”, señala el investigador.

 

En cuanto al uso de los resultados, Martínez López espera poder extrapolarlos a otras disciplinas, de manera que puedan servir para diseñar estrategias para la conservación de la variabilidad genética en poblaciones de plantas distribuidas a través del Mediterráneo. De este modo, se priorizará la protección de aquellas poblaciones de plantas que ocupan posiciones estratégicas para conservar la conectividad genética a gran escala. Asimismo, esta metodología se podrá aplicar para predecir el impacto del cambio global en la expansión de plagas y patógenos que tienen un importante impacto económico negativo en sectores productivos como la agricultura y la apicultura.

 

 

Aplicación de modelos predictivos de última generación para pronosticar el impacto de los impulsores de cambio global en la biodiversidad y las actividades socioeconómicas es el título del proyecto apoyado por la Fundación Séneca y dirigido por Vicente Martínez López del departamento de Evolución, Ecología y Comportamiento de la Universidad de Liverpool (Reino Unido).