El Gobierno regional, a través de la Fundación Séneca, financia un proyecto para mejorar la salud bucodental de niños y adolescentes a partir de un estudio a la población de tres, seis y doce años de la Comunidad Autónoma y el uso de modelos de aprendizaje automático
La Dra. Martínez Ballesta ha destacado públicamente el uso del biochar (biocarbón obtenido mediante pirólisis) como mejorador del suelo, capaz de retener agua y nutrientes, lo que contribuye a reducir la necesidad de insumos como el nitrógeno y el fósforo en los cultivos. Este tipo de investigación se enmarca generalmente en proyectos de sostenibilidad agrícola, como los impulsados por AGROALNEXT. En particular, la línea L1 del proyecto aborda aspectos como la evaluación de la salud del suelo en agroecosistemas hortícolas y el manejo sostenible, temas que están directamente relacionados con el uso del biochar en agricultura, aunque los detalles concretos de cada proyecto pueden variar.
La Línea de Actuación 2 (L2) del programa ThinkInAzul se centra en estudiar el impacto del cambio climático en los ecosistemas marinos y en las especies que habitan en ellos, así como en desarrollar herramientas para su seguimiento y conservación. En este ámbito participa el investigador Fernando de la Gándara, cuya investigación se centra en el atún rojo. Su trabajo estudia la biología, reproducción y cultivo de esta especie, con el objetivo de mejorar su sostenibilidad y garantizar la conservación de sus poblaciones en el Mediterráneo. Estos estudios permiten avanzar en acuicultura marina y gestión pesquera, contribuyendo a proteger una especie de gran valor ecológico y económico. De este modo, la L2 de ThinkInAzul genera conocimiento clave para adaptar los ecosistemas marinos al cambio climático y promover una economía azul sostenible.
José Manuel Bellido investigador del subproyecto de AGROALNEXT, nos cuenta que su investigación se centra especialmente en medusas del mar menor y cangrejo azul, una especie invasora que causa importantes problemas en los ecosistemas y en la pesca. Estos organismos marinos se estudian como subproductos aprovechables para obtener bioestimulantes y fertilizantes naturales que mejoren el crecimiento de los cultivos.
Jesús E. Argente nos explica lo que es la economía azul es un modelo que promueve el uso sostenible de los recursos del mar para generar crecimiento económico, empleo y bienestar social. Incluye actividades como la pesca, la acuicultura, el turismo costero, las energías marinas y la biotecnología. Su objetivo es aprovechar el potencial de los océanos sin dañar los ecosistemas marinos. De este modo, busca equilibrar el desarrollo económico con la protección del medio ambiente. En definitiva, propone cuidar el mar mientras se obtienen beneficios de él.
La investigadora Josefa López y Juan Miguel Robles dentro del proyecto AGROALNEXT, trabaja en la circularidad de nutrientes y la reducción de insumos y residuos en la agricultura. El proyecto busca disminuir el uso de plásticos y nitratos, especialmente en zonas sensibles como el Mar Menor. En la Región de Murcia se emplea mucho plástico acolchado para ahorrar agua y reducir herbicidas. Como alternativa, se investigan hidroacolchados ecológicos elaborados con residuos celulósicos y materiales reciclados. Estos materiales ayudan a ahorrar agua y, al degradarse, aportan nutrientes orgánicos al suelo y a las plantas.
La investigadora Ana Belén Sabater (UMU) destaca en el proyecto AGROALNEXT el potencial de las biofactorías vegetales para obtener cultivos más resistentes al cambio climático. Estas biofactorías producen bioestimulantes que mejoran el crecimiento y la defensa de las plantas. Los compuestos generados ayudan a resistir estrés biótico (bacterias y hongos) y abiótico (sequía, salinidad y calor). La investigación se aplica en tomate, pimiento, melón y también en cereales. El proyecto, en colaboración con varias comunidades autónomas y empresas del sector, busca trasladar estos avances al campo agrícola.